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Andrei Serbin Pont – Un arma de doble filo

15 mayo 2014 No Comment

NOVENO ANIVERSARIO DE LA "JORNADA DE VICTORIA POPULAR"

 

 

 

 

 

Andrei Serbin Pont, analista internacional especializado en política externa, defensa, seguridad y derechos humanos. En la actualidad se desenvuelve como Coordinador de Investigaciones de CRIES

Publicado en: http://sur1810.com/nota/10090/un_arma_de_doble_filo/

La Milicia Bolivariana representa uno de los cambios doctrinales más grandes en la Fuerza Armada Nacional Bolivariana de Venezuela. Compuesta principalmente por reservistas civiles sin antecedentes militares, este cuerpo opera bajo el mando directo del Ejecutivo Nacional y no por medio del Ministerio de la Defensa como es el caso de los cuatro componentes de las FANB. Aunque sí depende para su despliegue, capacitación y dirección de la FANB, sobre todo del Ejercito Bolivariano. La milicia está compuesta básicamente por civiles que ofrecen su tiempo libre para instruirse en conceptos básicos de combate y operaciones militares. Las unidades de la Milicia Bolivariana están desplegadas por todo el territorio nacional, facilitando que venezolanos interesados integren unidades en las cercanías de su hogar, y fortaleciendo las capacidades de las REDI (Regiones Estratégicas de Defensa Integral) ante un posible conflicto.

La Milicia surgió de la necesidad operativa y estratégica de disponer un amplio cuerpo de reservistas que pudiese actuar en apoyo de la FANB en caso de conflicto, así como ejecutar operaciones clandestinas contra fuerzas de ocupación estadounidenses. En este segundo escenario, la Milicia no solo es un cuerpo combativo bajo en las premisas delineadas por Carl Schmitt sobre el partisano, sino que es un importante elemento de inteligencia social para el Estado que por medio de este cuerpo puede recolectar información de un amplia parte de la sociedad venezolana, y en caso de conflicto, de las fuerzas de ocupación y otros actores políticos actuando en territorio nacional.

Mientras que la esencia detrás de la Milicia Bolivariana tiene mucho sentido, muchas dudas surgen sobre su verdadero propósito y el uso que le puede dar el Estado a este instrumento. Para empezar, las Milicias están profundamente influenciadas por una línea de pensamiento ideológico que se basa en la lealtad a un movimiento político y no necesariamente al Estado y sus instituciones. Sus costumbres, lemas y símbolos contienen mensajes proselitistas que concuerdan con su militancia política, por lo cual ante una situación de conflicto social/político o de cambio de poder en Venezuela, surgen dudas sobre si las Milicias podrían terminar actuando en defensa de un partido en vez de el mismo Estado.

Carl Schmitt en la Teoría del Partisano, describe cómo en este tipo de organizaciones “el guerrillero combate en un frente político y es precisamente el carácter político de su accionar el que otorga nuevamente validez al sentido original de la palabra “partisano”. Es que la palabra proviene de partido e indica el vínculo con un partido o grupo que de alguna forma se encuentra combatiendo, haciendo la guerra o actuando en forma política. Esta clase de vínculo partidario se vuelve especialmente fuerte en épocas revolucionarias”. Schmitt procede a resaltar que ante un conflicto y la ausencia de un gobierno nacional (como seria en el caso de una ocupación extranjera o cambio de gobierno) buscan su liderazgo en el partido político al cual le son leales. Esto es problemático considerando que las fuerzas militares de un país deben responder al Estado y no al gobierno, y mucho menos a un partido político.

Si sumamos a este cuadro de análisis el accionar de grupos armados parapoliciales leales al gobierno durante las protestas recientes en Venezuela bajo el aval de las fuerzas armadas y las fuerzas de seguridad, apreciamos un escenario preocupante en el cual ante un vacío o cambio de poder en Venezuela, las Milicias pueden ser desplegadas no en defensa de la soberanía nacional, sino en defensa de un partido y/o ciertos actores políticos. A su vez, vemos cada vez con más frecuencia a personal de la Guardia Nacional que se niega a cumplir órdenes de represión. En el pasado se ha visto con frecuencia que la Milicia Bolivariana apoye operaciones de la Guardia Nacional en casos como las requisas en instalaciones carcelarias. Esto da a pensar, que ante la insubordinación de unidades militares, la Milicia pase a apoyar fuerzas militares todavía subordinadas para fortalecer a las mismas ante un escenario de posible conflictividad intra-militar.

En esencia la Milicia Bolivariana representa un importante instrumento para la defensa nacional, pero en la práctica es proclive a convertirse en un instrumento de represión e inteligencia interior, así como en un elemento armado de ciertos grupos políticos en el país. Es por esto que se debe observar de cerca el futuro desarrollo de la Milicia Bolivariana, que en el algún momento puede jugar un rol clave en la crisis política, económica y social de Venezuela.

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